Discurso de Paloma Valencia en Bucaramanga
Bucaramanga 9 de abril de 2026
A continuación, presentamos el discurso de la candidata presidencial Paloma Valencia, pronunciado en la ciudad de Bucaramanga ante una multitud de simpatizantes y líderes de la región. En el marco de la Gran Consulta por Colombia, la candidata se dirige al pueblo santandereano para reafirmar su compromiso con la seguridad, la economía franterna, la libertad y la justicia social.
Buenas noches, Bucaramanga. Buenas noches, Santander. Quiero saludar a mi senador Óscar Villamizar; saludar al senador Pinto, del Partido Liberal; quiero saludar a nuestro representante Jonathan; a nuestro representante Pinto Rueda. Quiero saludar también a mi jefa uribista de todas las luchas, la doctora Marta Pinto; a mi gran líder María Eugenia y a este gran equipo; a mi Matri, a la diputada, a Luis Eduardo, al alcalde. A nuestras juventudes. A los veteranos de la Fuerza Pública, a sus familias, y les voy a pedir un aplauso para los soldados y policías de Colombia.
Al senador Luis Eduardo Díaz Mateus; al representante coronel Blanco; saludar al diputado Martín, a la diputada Ligia; también al exalcalde Juan Carlos Cárdenas; a Hugo Cardoso. Al representante Víctor Ortiz; al concejal Chumi, ¿dónde está?; a Sandra, la concejal de Piedecuesta; a todos los concejales, ediles, a todos los líderes de las Juntas de Acción Comunal. ¿A quién? A Néstor Borges, a Sergio Arenas, al concejal Cavanzo, a Patricia... ya la saludé; a mi diputada, al concejal Henry.
Primero, quiero darle las gracias a Dios que nos permite estar hoy aquí y que me permite estar delante de ustedes. Yo hoy llego a Santander muy conmovida porque fue hoy el Día de las Víctimas en el Congreso de la República, y le quiero decir que me dolió oír a tantos colombianos contando cómo la violencia les arrebató a sus seres queridos. Me dolió pensar que a los colombianos nos han tenido condenados a vivir con miedo, pero lo que más me dolió fue ver al niño de Miguel Uribe recorriendo los pasillos del Congreso donde, hace unos meses, su papá estaba vivo y trabajando con nosotros.
Les quiero pedir un minuto de silencio en la memoria de nuestro compañero, de nuestro amigo, de ese gran líder Miguel Uribe Turbay y, con él, por todas las víctimas de la violencia de este país, que hoy tienen llorando madres, esposas, hijos, padres, esposos, soldados, policías, que hoy extrañamos, amigos. Que nunca más la violencia nos quite otro colombiano. ¡Que viva Colombia!
Lo primero que quiero decirles es que, estando hoy aquí en Santander, recorriendo estas calles de la "Ciudad Bonita", conversando con mis santandereanos tan amorosos y tan llenos de carácter, hoy tengo la absoluta certeza de que nosotros vamos a ganar estas elecciones, porque Colombia merece más. Los colombianos no podemos seguir viviendo en un país que no es el que nos merecemos; los colombianos merecemos más.
Vamos a tener que llegar a aliviar unas cuatro bombas que nos dejaron instaladas. El problema de la salud, que se nos ha vuelto un dolor en todas las familias, porque ¿quién no tiene un pariente que haya ido a buscar una cita y que todavía no se la han dado? ¿Quién no tiene un pariente que necesita medicinas y que no se les entregan, y que toca hacer un esfuerzo por comprarlas para que la enfermedad no avance? Las cirugías que no se hacen, los tratamientos de cáncer que se suspendieron... los niños, que ahora le echan la culpa a las mamás por dejarlos montar en bicicleta, cuando un niño que tiene una hemofilia puede montar perfectamente en bicicleta si le dan su medicamento.
Lo que está pasando hoy no pasaba antes. Que no teníamos un sistema de salud perfecto es verdad, pero había medicamentos, a la ciudadanía la atendían, los pacientes de cáncer no andando deambulando viendo a ver si alguien les daba un tratamiento. Me dolió hace unos días una ciudadana que vino a decirme: "Paloma, no me dan quimioterapia hace más de cuatro meses", y entre lágrimas me contó que sus compañeros de quimioterapia estaban hoy muriendo, que ya habían muerto más de cuatro por falta de tratamiento. Yo me comprometo con ustedes a construir un sistema de salud que nos responda, que nos cuide, que salve las vidas.
Vamos a tomar dos medidas esenciales. La primera: la compra de todos los medicamentos para que lleguen y para que no le haga falta a ningún colombiano su medicamento. Y la segunda: les deben un montón de plata a todas esas EPS; yo se las voy a pagar. Se las voy a pagar con más deuda porque no tenemos cómo más, pero les voy a poner una condición: en los primeros 100 días de nuestro gobierno se me ponen al día en todas las operaciones, tratamientos y procedimientos que tienen pendientes los colombianos.
Y desde aquí les quiero decir que hay que agradecerle al senador Pinto y a esos congresistas de la Comisión Séptima que hundieron la nefasta reforma a la salud, porque ¿sabe cuál es la reforma a la salud que quería este gobierno y que quiere continuar Iván Cepeda? Que nos van a pasar a todos a la Nueva EPS. ¿Quién aquí está en la Nueva EPS? ¿Cómo me les está yendo? Lleva tres años en la cirugía de columna y nada. ¿Quién me cuenta más casos de la Nueva EPS? Le voy a hablar de los niños con condiciones de discapacidad. ¿Cómo estaban los de la Nueva EPS? ¿Mejor antes o en PetroSalud? En CepedaSalud, que es donde los quieren poner.
¿Sabe qué quiere ahora hacer el gobierno? Que es caro. Tienen una entidad que ya no funciona. A la gente no le dan medicamentos, no le dan citas. Doctor Luna, ¿usted puede creer que el señor que tenían de interventor, que era el gerente de esa entidad, le metía a la gente las tutelas pidiendo que los atendieran? ¿Y sabe qué hacía con las tutelas? Las iba archivando. Tiene diez años de días de arresto por incumplir las tutelas. ¿Y sabe cuál fue el premio que le dio Petro cuando ya lo iban a meter preso? Lo nombraron Superintendente de Salud.
Y doctor Cárdenas, usted no me va a creer semejantes situaciones que están pidiendo los colombianos. ¿Sabe qué quiere hacer Petro ahora? Entregarle al exalcalde de Medellín, "Pinturita", cuyos funcionarios están imputados por corrupción, la Nueva EPS, para que pasen más colombianos allá, reciban ellos la plata y los manden a morir a su casa. Hay que explicarle a la ciudadanía que el que vota —ya hablamos de eso— el que vota por Cepeda, va a meterlos en la Nueva EPS. Los que están en la Nueva EPS, cuéntenle a los colombianos cómo los están atendiendo.
Porque sabe qué es lo que necesitamos nosotros: poder escoger. Que usted pueda escoger en qué EPS va a estar. Si me la tratan mal, usted se cambia. Si no me la atienden, se pasa a otra. Que uno tenga derecho a escoger y que lo que es malo, se quiebre y se vaya. Uno no tiene por qué obligar a los colombianos a estar en un sistema público corrupto e ineficiente. Los niños y las personas en condiciones de discapacidad... yo quiero ser muy clara. ¿Sabe qué voy a hacer más? Voy a ponerle más plata a esos pacientes. Vamos a ponerle plata debajo del brazo a cada paciente de acuerdo a la enfermedad que tienen, para que me la atiendan bien. ¿Y cuál es su compromiso, mi linda? Si ahí no me la atienden, se me pasa a otra, porque usted se va con su plata.
Y vamos a obligar a que las EPS empiecen a cumplirle a todos los pacientes con condición de discapacidad. Que les manden los medicamentos a la casa, que les hagan las terapias cuando corresponde, que haya centros de cuidado cuando uno los tiene que dejar cuidando y el subsidio para mis cuidadoras.
Mis mujeres... ¿Dónde están las mujeres santandereanas? Yo les digo una cosa: yo me siento una mujer santandereana. Aquí me dijeron que quien pisa tierra santandereana... entonces yo ya me volví de aquí. A mí me dicen en muchos sitios: "Paloma parece santandereana". Y yo les digo: "¿Por qué?". Me dicen: "Porque habla duro y no se deja de nadie". Mis mujeres santandereanas, han pasado más de 200 años en esta República, ¿y sabe cuántas veces hemos gobernado las mujeres? Ninguna. ¡Es nuestro tiempo! ¡Es nuestro tiempo! Es el momento de que Colombia tenga a alguien que organice esta casa, que quiera a todos los colombianos como uno quiere a sus hijos, pero que sepa también disciplinar al que se porta mal.
El otro día estábamos por allá en un municipio de la costa y entonces uno de los amigos que estaba conmigo me decía: "Aquí la gente se pregunta si podemos votar por una mujer o no". Y entonces, ¿sabe qué dijo? ¿Qué les preguntó? Él en el escenario dijo: "Aquí que alce la mano el hombre que manda en la casa". Y entonces la gente se murió de la risa, así como ahorita. Nosotros necesitamos... ¿Dónde están los hombres santandereanos? ¡Los hombres! Todos estos hombres han tenido una mujer que los ha acompañado, que los ha apoyado en los momentos buenos y malos. Yo les quiero pedir que, en homenaje a esa mujer que ha estado con ustedes, apoyen a una mujer a la Presidencia. ¡Viva Paloma Valencia, presidente de Colombia!
Un tema de salud para terminar: vamos a mejorarle los ingresos a los médicos, a los especialistas y a las enfermeras de Colombia. Y vamos a llevar tecnología al territorio para que podamos hacer telemedicina bien hecha, con hospitales padrinos, para que en todos los municipios podamos hacer un diagnóstico, para que los pacientes no lleguen simplemente sin tratarse y quedándose a morir en cualquier sitio. Con la telemedicina podemos diagnosticar bien.
Segunda prioridad. ¿Cuál es la segunda prioridad? ¡La seguridad! Yo he dicho que lo primero que vamos a hacer es una acción envolvente de la Fuerza Pública que nos permita capturar a los extorsionistas en todo el territorio nacional. Y ahí mismo vamos a recoger toda la droga de las calles de Colombia. ¡Los parques para los niños, no para los viciosos!
Me dijo una señora por allá en el Valle: "Paloma, ¿y qué vas a hacer con el muchacho que se está fumando un cacho?". Le dije: "Le quito el cacho y te devuelvo el muchacho para la casa". Pero no más droga en las calles ni en los colegios. Me preocupa mucho que las madres de este país, solteras, me están contando que en los colegios ahora hay una permisividad con la droga; que les hablan de la droga recreacional. ¿Y sabe qué me preocupa a mí? Que un muchachito que consume marihuana creyendo que no le hace nada, se le daña su cerebro. Es que lo dicen los estudios. ¿Y ni para qué hablamos de drogas más duras? Que la gente se va a volver adicta con solo probarla. Uno puede dejar de consumir, pero es una enfermedad que le va a durar toda la vida y que va a martirizar a la familia. ¿Cómo no vamos a ser capaces de garantizarle a nuestros niños la seguridad de que no haya droga rondando los entornos escolares? Lo vamos a hacer.
Y entonces, pensemos en la seguridad urbana. ¿Cómo está el delito aquí, en la "Ciudad Bonita" de Colombia? A uno le dicen en toda Colombia: aquí cogen a los ladrones una, dos, tres veces y vuelven y los sueltan. Vamos a castigar la reincidencia. Vamos a castigar la reincidencia. Estamos en eso, hijo. Vamos a buscar que la flagrancia tenga un procedimiento distinto, porque usted coge al ladrón en flagrancia, dejan vencer un poco de tiempo y después lo llaman a uno que venga a dar testimonio. Nadie va y por eso nunca los castigan. La flagrancia tiene que tener un proceso sumario inmediato que permita meter al criminal a la cárcel.
¿Y qué cárceles vamos a hacer? Cárceles dignas. Unas cárceles productivas, colonias agrícolas que se mantengan ellos mismos, que aprendan a trabajar, y les vamos a bloquear la señal para que desde las cárceles a nadie extorsionen. Y un tema fundamental: conmigo se acaba la "Paz Total" y las órdenes de captura sobre toda la criminalidad se activan. No más. Conmigo no va a haber procesos de paz. Aquí el único diálogo lo van a tener los jueces en la diligencia de indagatoria para meterlos presos.
Y vamos a tener una política antidroga seria. Hay que fumigar, hay que erradicar y hay que sustituir forzosamente pero generosamente con los campesinos. Que a los campesinos les vaya bien con la sustitución, como se puede hacer si van a sembrar palma: que sean socios de las empresas de palma para que les vaya bien. Y vamos a robustecer la Fuerza Pública con ayuda de los Estados Unidos para sacar a los de Calarcá de la inteligencia y del Ejército, y tener nuevamente helicópteros y capacidad para replegar a los violentos. Colombia va a derrotar a los violentos y a meterlos presos. Los vamos a sacar donde... Yo le he dicho a los de la Segunda Marquetalia que mataron a Miguel Uribe que no van a tener escondedero donde no los vayamos a encontrar.
Porque nosotros necesitamos tener un país seguro. La seguridad no es un plan de país, es una necesidad. Uno tiene que poder vivir sin miedo. Que si salió el muchachito por la noche, usted no esté pensando que se lo van a matar. Que al señor le fue bien con unos ingresitos, que no se lo quiten los extorsionistas. Es un derecho humano, es una necesidad. ¿Cómo uno puede vivir sin seguridad? Aquí no estamos escogiendo, como dicen los de la izquierda, entre seguridad y paz. Estamos escogiendo la seguridad como el camino a la paz.
¿Cuál es el concepto más básico de paz? Que usted pueda vivir tranquilo, que a usted no lo maten. Cada 20 horas reclutan un niño en Colombia. Este gobierno ha permitido el asesinato de 40 mil colombianos, 21 mil jóvenes. Este año llevamos 36 masacres. Hoy en Popayán, mi tierra, más de 6 personas asesinadas en una vereda. Van más de 140 personas asesinadas en lo que va del año. ¿Cómo podemos vivir los colombianos así? No nos lo merecemos. Nosotros tenemos que poder vivir en paz. ¿Y cómo se consigue la paz? La vía es la seguridad. ¿Qué se hace? Reduciéndole los ingresos a los ilegales, robusteciendo la fuerza pública, cuidando las comunidades y diciéndolo claramente: en nuestro gobierno y en Colombia, nunca más los violentos impunes y en el Congreso. En nuestro gobierno, los violentos en las cárceles donde den buen ejemplo a los jóvenes colombianos.
¿Qué les parece a ustedes lo que está pasando hoy? Este es un tema muy delicado que yo tengo que hablar con los santanderianos para que ustedes vayan y le cuenten a la gente. Calarcá, narcoterrorista. El gobierno lo soltó. Oiga pues, oiga eso. Y vinieron las fuerzas de nuestros soldados y lo capturaron hace como un año en Antioquia, en Anorí. ¿Y adivine qué pasó? Salió el gobierno rapidito a decir que había que soltarlo porque él era gestor de paz. Y como llevaba armas, llevaba un niño reclutado, llevaba plata, llevaba oro... entonces la Fiscalía salió a decir que los gestores de paz no se pueden ni siquiera capturar en flagrancia. Es decir, que usted puede cometer delitos y nadie lo puede capturar. Y los que no eran gestores de paz los nombraron ese mismo día para que pudieran irse libres.
Pero se quedaron los computadores. ¿Saben lo que tenían los computadores de Calarcá? Que el gobierno tenía un general como jefe de personal de la Fuerza Pública que trabajaba para Calarcá. Ese es el general que le sacó 80 generales a nuestra Fuerza Pública. 23 mil hombres y mujeres escogidos ¿para qué? ¿Para ayudarle a quién?
¿Y saben qué más salió en el computador? Que ese señor Wilmar, que era un licenciado de educación física que en un año se volvió director de inteligencia de este gobierno, también trabajaba para Calarcá. Y sorpréndase, doctor Cárdenas, lo nombran hoy director de la UIAF. ¿Saben qué es la UIAF? La Unidad de Inteligencia Financiera, la que mira quién está girando plata a quién en vísperas electorales. ¿Saben cómo se supo que el gerente de campaña de Petro estaba moviendo miles de millones de pesos de un lado para el otro? Por la UIAF. Entonces nombran al tipo de Calarcá... yo me lo imagino ya borrando archivos.
Y imagínense lo otro: la Superintendencia de Vigilancia dándole permisos, doctor Luna, doctor Daniel, para que los guerrilleros pasen como guardas de seguridad. ¿Y saben qué decía el computador? "No se preocupen, que en poquitos días les damos los permisos para las armas largas". ¿Y sabe qué pasó con toda esa gente? El gobierno la nombró en puestos más altos. El Pacto Histórico sacó el 54% de los votos —más de la mitad— en los territorios donde dijo la Defensoría del Pueblo que había riesgo electoral porque estaban los grupos ilegales presionando las elecciones. Alguien me decía: "Paloma, ¿qué vamos a hacer con eso?". Y esa es la tarea de ustedes: conseguir más votos para derrotar a los que se asocian con los violentos. Porque si nosotros no le ganamos al heredero, el heredero va a gobernar con toda esa criminalidad que hoy le ayuda.
Por eso, colombianos, santandereanos, hoy más que nunca necesito de su valor, de su entrega y de su patriotismo. Hay que ganar estas elecciones para poder construir la Colombia que nos merecemos.
Yo me comprometo con ustedes. El otro día alguien me decía: "Paloma, es que vos vas a bajar el salario". Mentira, yo estoy contenta con el salario mínimo. ¿Quién no va a estar contento con que los colombianos ganen más? ¿Sabe qué es lo que me ha preocupado? Que me encuentro con los que hacen calzado aquí, los de la confección, y me dicen: "Paloma, bueno el salario, yo quiero a mis empleados, pero yo soy un empresario muy pequeñito. A mí no me está alcanzando, Paloma. Voy a tener que despedir a uno o dos de mis empleados". ¿Sabe qué les he dicho? No me los despidan. Que yo el 7 de agosto que llegue, radico el proyecto para bajar los impuestos y que ustedes me puedan pagar al trabajador colombiano.
Y me dijeron: "Paloma, pero sí, este gobierno deja ese Estado todo endeudado. Eso no hay con qué pagar. Todo se lo han gastado". Me dijo un amigo: "Lo que no esté empotrado se lo van a llevar". Y me dijo el otro: "Hasta lo empotrado se lo están llevando". Yo dije el otro día en Antioquia: "Me van a dejar la olla raspada". Me dijeron: "No se haga ilusiones, se van a llevar hasta la olla". Y entonces me dicen: "¿Y cómo vas a bajar los impuestos entonces, Paloma, si no va a haber plata?".
¿Cuál es mi compromiso? Vamos a reducir ese Estado, a cerrar ministerios, entidades, para que la plata nos alcance para invertirla en Colombia. Colombia necesita volver a ser un país minero-energético. Santander, Barranca, tienen que seguir sacando petróleo para que la refinería funcione, dé empleo y riqueza. Vamos a organizar el territorio para poder hacer minería donde corresponde, pero cuidar el agua de Bucaramanga, el agua de nuestros páramos en todo Colombia. ¿Podemos hacerlo bien o no? Claro. Que cuando uno le dice a un campesino allá en el páramo de Santurbán: "Ya no vas a poder tener vacas", y al minero: "Ya no vas a poder hacer minería", lo metamos en el programa de Familias Guardabosques para que tenga ingresos y no le toque aguantar hambre. Porque ¿cómo es que le van a decir a uno que uno no puede hacer nada pero que viva la contemplación? No. Nosotros vamos a destinar plata de la industria minero-energética para la protección del Amazonas, para la protección de los páramos, de los ecosistemas estratégicos.
¿Usted se imagina lo bello? ¿Dónde están los jóvenes aquí? Los jóvenes tienen un gran amor por el medio ambiente; tenemos que cuidarlo. ¿Qué tal nosotros tener un pedazo del Amazonas? Yo cada vez que pienso en eso me pongo feliz. ¿Pero sabe cómo está nuestro Amazonas? Cada hora 14 hectáreas deforestadas. Estamos arrasando el Amazonas. Yo por la noche, cuando no duermo, me imagino los árboles caídos, los animalitos estripados ahí. Nosotros tenemos que salvar nuestro Amazonas. ¿Cómo lo vamos a salvar? Con la industria minero-energética, sacando nuestro petróleo, nuestro gas.
¿Sabe qué me contaron ayer los expertos de energía? Que en octubre o noviembre Colombia se apaga. ¿Qué le parece, mi mona? Nos quedamos sin luz. ¿Ya habían oído? Porque como no han querido hacer nada... no, vamos para el apagón. Yo me comprometo con ustedes a trabajar 24/7 cuando lleguemos para que la luz en Colombia no se apague. Vamos a hacer lo que sea necesario para que este país no tenga nuevamente un apagón. Pero imagínense lo grave: que ahora no estamos sacando nuestro gas. ¿A quién le subió el recibo de gas? Cuéntenle a los amigos petristas, porque ellos como que no se han enterado ni lo de la salud ni lo del gas. Yo tengo una misión para ustedes: búsquenme a esos petristas y convénzanlos de votar con Paloma, que yo los voy a querer como voy a querer a todos los colombianos.
Nosotros no queremos un gobierno de odios. Yo no quiero ser una presidente que le diga: "Ódiese con aquellos". Yo quiero ser una presidenta para que podamos construir entre todos un país donde quepamos todos con nuestras diferencias. Me dicen: "¿Cómo puedes hacer fórmula con Oviedo, que es tan distinto?". Le dije: "Porque uno puede querer y respetar al que no piensa como uno, y porque en esta Colombia nuestra van a caber todos". Y yo los invito a que se sumen a la idea de una Colombia más grande como la que nos merecemos.
O sea, me pongo la carita feliz. Me contaron que aquí en Santander, como en muchos municipios de Colombia, los de Cepeda andan diciendo que yo voy a quitar el subsidio al adulto mayor. ¿Sí los han oído o no? ¿Y me defendieron o no? Defiéndanme, no me van a dejar sola en eso. ¿Y sabe por qué? Porque yo demandé la reforma pensional. ¿Quién aquí está ahorrando pensiones en un fondo? Les van a robar la platica, ¿sí sabían?
Imagínense que lo que quiere Petro y Cepeda —lo que quiere Cepeda— es cogerle los ahorros a ellos y gastarlos en subsidios. Y la señora que levantó la mano lo primero que dice es: "¿Y por qué con mi plata? Si es la mía y yo la he ahorrado". Y la siguiente pregunta es: "¿Y quién me va a pagar a mí la pensión?". Y le dicen: "No se preocupe, mi señora, que se la van a pagar los jóvenes". Y yo les quiero hacer una pregunta: ¿Cuántos hijos tenía el abuelo de ustedes? ¿Nueve? ¿Dieciocho? Oiga, pero no tenía televisión, pues. ¿Y cuántos hijos tienen las jóvenes santandereanas? Y un perrito castrado. Y si tienen unito, le van a poner a mantener todo este coco de viejos. Eso no se puede hacer, queridos compatriotas. Nosotros no podemos poner a la juventud colombiana a heredar una deuda que es impagable.
¿Qué quiero yo hacer? Pagar el subsidio al adulto mayor. ¡Hombre, si ese subsidio lo creó el presidente Uribe en la Ley 100! ¿Quién aquí es uribista? Al presidente Uribe, que creó ese subsidio, no le vamos a fallar; si él ha cuidado a los viejitos en este país desde siempre. Ahora Petro anda diciendo que el programa de él es el subsidio al adulto mayor, que lo creó Uribe. Hay que decirle: "Petro, Uribe es tu papá".
Vea, yo voy a pagar el subsidio al adulto mayor. ¿De dónde? Del Estado, con la plata del presupuesto. Y lo vamos a ir subiendo. Nuestra meta es llevarlo a 320 mil pesos, que es lo que necesitan los ancianos. Y ojo, no solamente a los mayores de 80, sino a los 3 millones de ancianos pobres que tiene Colombia.
¿Quién aquí estuvo en Familias en Acción? El ministro Cárdenas creó Familias en Acción. ¿Quién estaba en Familias en Acción? ¿Y me la sacaron? ¿Se volvió rica la señora? ¿A quién más me la sacaron? Claro, porque lo que hicieron fue subirle el Sisbén a todo el mundo y me lo sacaron. Yo me comprometo con dos cosas: la primera, vamos a diseñar un subsidio que reemplace Familias en Acción para los hogares más pobres de este país. Ni un solo colombiano con hambre en nuestro gobierno.
¿Dónde están mis madres cabeza de hogar? ¿Dónde están? Yo no les voy a preguntar por los papás, porque si hay algo que odio son esos hombres a los que uno les pregunta por los hijos y dicen: "Yo no los crié". Yo les quiero pedir es un aplauso para los buenos papás que sí cuidan y que sí mantienen a su familia y a sus hijos. Mis mujeres, si Dios lo permite y el pueblo colombiano me ayuda, yo me comprometo con ser una presidenta que cuide a todas las mujeres colombianas. A mis madres cabeza de hogar, un subsidio para que mantengan a sus hijos, programas de emprendimiento y de crédito, tecnología y cursos para que puedan salir adelante.
A mis mujeres, un gran programa de vivienda para empoderarlas. El otro día me dijo una señora: "Mi marido me pega mucho". Yo le dije: "Mi linda, ¿por qué no lo dejas?". Me dijo: "No tengo cómo sostener a mis niños, no consigo trabajo y el mal que viene trae plata a la casa". ¿Sabe qué quiero? Que la dueña de la casa sea la mujer, para que cuando vengan a maltratarla ella le pueda decir... ¿Qué le va a decir? "¡Esta casa es mía!". Lo demás se lo dejo a la imaginación de cada una. Mejor dicho, aquí vamos a aconductar a los hombres. Pero yo quiero decirle algo a mis mujeres: yo sé que si llegamos a elegirme como la primera mujer presidente, me van a medir más duro. Van a decir: "¡Ay, Paloma no está haciendo, no hizo, no hace!". Yo les prometo que voy a trabajar con toda la fuerza de mi cuerpo, de mi alma y de mi corazón para demostrar que la mujer colombiana no solo sueña el futuro, es capaz de construirlo. Vamos a demostrar que las mujeres colombianas cumplimos lo que prometemos.
Pero quiero también decirles algo. ¿Quién no está aquí cotizando para pensiones? Vea, varios. ¿Sabe qué quiero? Que todos puedan cotizar. ¿Quién aquí tiene un comercio informal, un negocio informal? ¿Está cotizando, mi linda? Allá tampoco, porque no tienen trabajo formal. ¿Cómo es el sistema pensional que yo voy a proponerles? Cada uno ahorra todas las semanas cuanto pueda. Y si usted —ya le voy a contar lo de la casa, le va a gustar, ya la vi, mona—... y entonces si usted está en Sisbén y ahorra, yo le echo un empujoncito.
¿Desde cuándo vamos a empezar a ahorrar? Desde que los niños nacen, para que en vez de pedir regalos en el bautizo, me pidan platica. Yo me comprometo a que en los hogares pobres y vulnerables les pongo yo los primeros 500 mil pesos para que ustedes empiecen a ahorrarle a ese niño, y los invertimos en unos fondos. Vamos a destinar plata de las regalías para que podamos ir creando unos fondos grandes y que cuando usted llegue a la edad de pensión... porque le van a ir cobrando todas las semanas. Esta semana le fue bien: meta 60 mil pesos; esta semana le fue mal: meta 20 mil; esta semana no pudo: bueno, no meta nada. Pero que cuando llegue la edad de pensión usted pueda escoger: pensión o vivienda. Le toca ahorrar el doble si ahorran bastante, pueden tener las dos.
Pero mire la vivienda lo que significa. Si usted está muy vaciado, la alquila y vive de ella. Si está un poquito vaciado, arriende una pieza y coma de ella. Pero ¿sabe qué me gusta de la vivienda? Que la van a heredar sus hijos, y esos hijos van a tener una vida muy distinta arrancando su vida teniendo ya una vivienda propia. Yo me comprometo a que en este gobierno vamos a hacer un millón de viviendas para los colombianos más pobres.
Mi campo colombiano, mi campo santandereano, tan apartado por esas vías tan malas que hay acá. Nuestro plan vial campesino: 10 mil kilómetros de vías terciarias para todos los colombianos, y maquinaria amarilla que vamos a financiar desde el Estado para hacerle mantenimiento todo el año. Las cunetas, los taludes, para que nadie, cada vez que llueve, se nos venga la vida encima. Vamos a mantener para poderla tener bien.
Y oiga pues, vivienda rural. A este gobierno Cepeda no le gusta "Mi Casa Ya". Conmigo vuelve "Mi Casa Ya" para que los colombianos puedan tener su vivienda. Pero en el Tolima me dijo una amiga: "Paloma, me gusta mucho Mi Casa Ya, pero estoy preocupada". Le dije: "¿Por qué?". Me dijo: "Porque yo fui a averiguar y me dijeron que como gano menos de un salario mínimo, no voy a clasificar". ¿Sí o no? Yo voy a crear "Mi Casa Semilla", que tiene dos modalidades. Una para el campo, donde ¿sabe qué vamos a hacer? Una casa más pequeña, con muros antisísmicos, bien diseñada, hecha por los mejores arquitectos de Colombia y del mundo, con el estilo de la región para que sea bien linda; chiquita, pero con instrucciones para que usted la vaya creciendo en la medida en que la familia crece. Le hace el siguiente cuarto, pero tiene las instrucciones para que juntemos seguridad con autoconstrucción.
Y me van a decir: "¿Y los que vivimos en las ciudades?". "Mi Casa Semilla" en edificio, ¿cómo es? Se le entrega un pedacito de la casa; ya es dueña de ese pedacito. Todos los años toma el resto en arriendo y va haciendo un aportecito mensual para que todos los años, al final, compre otro pedacito. Y en los 20 o 30 años del crédito, usted se quede ya con la casa suya. ¿Les gusta ese programa o no? Pero ¿sabe qué quiero? Vamos a mejorar el problema de los POT. Yo no quiero a los colombianos más pobres en invasiones y en despeñaderos. Vamos a tener una gran reforma rural que permita lotes dignos para los colombianos más pobres.
Oiga, y mis campesinos sin crédito, sin oportunidades. Yo les voy a poner crédito a través de los almacenes agropecuarios y vamos a quitarle el IVA a la maquinaria agrícola para que podamos traer bastante. Y vamos a hacer cooperativas de los campesinos chiquitos para que puedan tener maquinaria y empezar a producir bien. Y para quitar al intermediario, vamos a crear el programa otra vez de "Cosecha y Siembra a la Fija". ¿Qué era cómo? Usted vende la cosecha antes de sembrarla para que pueda tener la garantía de a qué precio la va a comprar, y con eso vamos a poder garantizarles ingresos dignos.
Yo quiero terminar diciéndoles que esta Colombia que yo sueño es una Colombia segura, una Colombia donde no tenemos miedo, una Colombia donde tenemos un sector productivo —desde el micro, el informal— con crédito, con oportunidades, teniendo cómo salir adelante. Un Estado que no se gaste la plata en entidades y en ministerios, sino que haga bienes públicos.
Santander, ¿qué le ha dado este gobierno? ¿Qué le dio que no hay? Santander con Paloma va a tener quien lo quiera. Al gobernador de Santander le digo: aquí va a tener una santandereana más para trabajar por Santander. Al alcalde de todos los municipios de Santander, que yo los voy a querer y voy a trabajar con ellos. Vamos a construir la Colombia que nos merecemos: una Colombia segura, una Colombia rica y productiva, una Colombia con bienes públicos y con verdadera justicia social.
Esa Colombia los necesita a ustedes y necesita a todos los colombianos. El siguiente gobierno tiene que ser un gobierno no solamente donde ustedes votan, sino donde ustedes deciden empezar a ayudar a transformar a Colombia. ¿Quién se suma? Yo les quiero pedir, santandereanos, hoy en esta cálida noche de la "Ciudad Bonita" de Colombia, que me ayuden y que caminemos juntos esta ruta hacia una Colombia más grande. Soy Paloma Valencia, quiero ser la primera mujer presidente de Colombia. Y vengo a Santander a decirle a mis santandereanos que los necesito como nunca para que levantemos la bandera de Colombia, del hueco en que la quiere meter el gobierno como cómplice de los violentos.
Vengo a decirle a los santandereanos que tengo las manos limpias y que no me corromperé jamás, porque los principios éticos que infundieron mis mayores me indican la necesidad de una Colombia que no capitule ante la criminalidad. Hoy en Santander quiero rendirle un homenaje a todos los santandereanos: gente laboriosa, trabajadora y valiente. Los convoco a que ganemos las elecciones, a que demostremos que Colombia está lista para emprender un gran viaje para construir una Colombia más grande, más justa, segura, con más salud y más oportunidades.
Santanderianos, mis uribistas, desde aquí que no está el presidente Uribe, quiero que le manden un aplauso grande para que sepa que lo pensamos. A todos los que no son uribistas y que hoy están caminando con nosotros: los uribistas los recibimos con nuestro corazón grande, lleno de regocijo, porque nuestro proyecto quiere incluirlos a todos; a todas las fuerzas políticas: conservadores, liberales, verdes, sin partido, a los de Cambio Radical, a los de la U... porque nosotros lo que queremos es una Colombia donde quepamos todos.
Santanderianos, va a ser un tiempo difícil porque vendrán los ataques, vendrán las mentiras, vendrán las presiones; pero yo sé que ustedes son santandereanos de verdad.
¡Santanderianos, siempre adelante! ¡Santanderianos, ni un paso atrás! ¡Que viva Santander! ¡Que viva Colombia! ¡Vamos por la victoria!
