Paloma Presidente 2026 - Discurso evento mujeres - Santiago de Cali

Cali, Valle del Cauca; 19 de abril de 2026

A continuación, la intervención de la candidata a la presidencia de Colombia, Paloma Valencia, durante un evento con mujeres del Valle del Cauca:

Mujeres y apoyamos mujeres, que mujer vota mujer y que este país sí es capaz. Porque yo les voy a decir una cosa, Colombia está lista, las mujeres estamos listas, y por eso vamos a elegir la primera mujer presidente de Colombia.

 

Y mi compromiso tiene que ser con cada una de ustedes. Porque es, digamos, un honor inmerecido. Los derechos de las mujeres son una construcción colectiva, en la que muchas generaciones de mujeres han venido trabajando en consolidar que tengamos las mismas oportunidades, en demostrar que podemos cumplir cualquier trabajo, en colonizar asuntos que estaban vedados para una mujer hace unas generaciones. Y por supuesto, esa construcción colectiva va permitiendo que las generaciones que vienen de atrás se paren como en ese escalón. 

 

Y de escalón en escalón, hemos ido nivelando los derechos de las mujeres. Porque nosotros no creemos que es que las mujeres sean mejores que los hombres. Lo que creemos es que es mejor una sociedad donde hombres y mujeres tienen los mismos derechos y las mismas oportunidades. 

 

Yo quiero saludar muy especialmente al Comité de Mujeres del Valle del Cauca con Paloma. Saludar a mujeres impresionantes como la exgobernadora Clara Luz Roldán, presidenta de la U. Saludar, por supuesto, a nuestra amiga María Paz Gaviria que nos está acompañando aquí. A la representante Marelén Castilla. Saludar a nuestra senadora, Norma Hurtado.

 

Y aunque no esté aquí porque no puede hacer política, a la mujer más importante del Valle, la gobernadora. Que también ha sido pionera en los espacios políticos de las mujeres. Quiero saludar a las concejalas, Alexandra, Tania, Olga, Daniela, a las diputadas, Lina, Mariluz, a las edilesas, a las representantes de las Juntas de Acción Comunal, a las mamás, Alejandra, Ana María, Angélica Mayolo.

 

Saludar a Carmen Vallejo, a Carolina Trejos, nuestra adil. Saludar también a María del Mar, gerente operativa, Coordinadora operativa, ya ni me acuerdo. Y quiero saludar a todas las fuerzas políticas que están aquí.

 

A mi partido, al Centro Democrático, a los partidos que nos vienen acompañando, al partido de la U, al partido Cambio Radical, al partido Conservador, al Nuevo Liberalismo, al liberalismo que lo estamos esperando. Aquí está María Paz, llegan las mujeres por adelantado, pero sobre todo, miren, a quien más quiero saludar es a cada una de ustedes. 

 

Gracias por estar aquí.




Yo quisiera que ustedes vieran lo feliz que a mí me pone poder compartir con ustedes, pero sobre todo, la enorme responsabilidad que siento viéndolas aquí sentadas. Porque no les puedo quedar mal, no les puedo quedar mal a la imagen que tenemos que construir de las mujeres en la política colombiana. Porque cuando una mujer llega por primera vez a un cargo, no la juzgan a ella, juzgan si las mujeres somos o no capaces.

 

Si yo lo hago mal, les cierro la puerta a una generación que viene detrás. Y por eso les prometo que con toda la fuerza que tengo en mi corazón y en este cuerpo, voy a trabajar para que podamos demostrar que las mujeres no solamente soñamos el futuro de nuestros hijos, sino que somos capaces de construirlo. 

 

Y tenemos que tener una agenda para las mujeres que las transforme, que les dé oportunidades.

 

Lo primero, este es un país donde las mujeres lo dan todo. La mitad de los hogares de este país los mantiene una mujer. Un aplauso para las mujeres colombianas, porque vamos a hablar de eso. Espérenme mona, yo le doy la palabra ahorita y le queda pendiente algo que yo no le haya dicho. 

 

Las madres cabeza de hogar. Uno de cada cinco de los hogares de este país. ¿Aquí hay alguna madre cabeza de hogar? Yo no les voy a preguntar por esos hombres. Porque a mí no me gustan los hombres a los que uno les pregunta por los hijos y dicen yo no lo crié. 

 

Nosotros queremos hombres que estén a la altura de las mujeres colombianas. Que cuiden, que sostengan y que quieran a sus hijos. Que cuiden y sostengan y cuiden a sus mujeres. Démosle un aplauso a los buenos papás de Colombia, que son la mayoría.

 

Mi madre es cabeza de hogar. Yo tengo una urgencia en el corazón con ustedes. Porque cada vez que llego a un municipio de Colombia, me salen a recibir las madres cabeza de hogar. A pedirme oportunidades para sacar sus niños adelante. Me comprometo con ustedes a crear el subsidio para las madres cabeza de hogar que están en pobreza y vulnerabilidad. Para que no estén solas.

 

Pero escuchen, para todas las madres cabeza de hogar, un proyecto de emprendimiento. Que no solo tenga un capital semilla de dos millones de pesos, sino que tenga el curso para que lo pueda sacar adelante. Y que le entregue la tecnología para que usted pueda administrar bien ese negocio.

 

El otro día hablamos con Juan Daniel. De una señora que tenía un negocio de empanadas. La señora no sabía hacer las cuentas bien. Y al final, estaba casi que perdiendo plata. Porque si sumaba todo lo que había comprado, más lo que trabajaba, pues el negocio a duras penas le estaba dando. La mayoría de los colombianos, y la mayoría de las mujeres, trabajan en la informalidad.

 

¿Y eso qué significa? Que se la pasan trabajando desde temprano, pero la plata que reciben no les llega ni siquiera al salario mínimo. Les toca hacer casi que magia para poder salir adelante. Por eso quiero trabajar con ustedes en esos emprendimientos, pero con acompañamiento.

 

Que la que abrió una peluquería, tenga un celular con un app, donde puede llevar la contabilidad. Cuánto está pagando, cuánto le cuestan los servicios, si le está dando plata o no, cuánto le quedó a la semana, cuál es el día que mejor se negocia. Si tiene una tiendita, que le diga cuál es el producto que más se vende, cuál es el que más gana, cuál es el que debería pedir más.

 

Qué se le está venciendo en los inventarios para que lo ponga en rebaja y no se le vaya a dañar. En la que tiene un negocito, pueda tener una contabilidad. Porque aquí lo que necesitamos es crearle una historia económica a cada colombiano. ¿Sabe cómo? Para que puedan pagar con breve y reciban todo lo que vendan con breve. Y así yo sé cuánto estás vendiendo, cuánto estás ganando y te puedo abrir opciones de crédito.

 

Para que nadie tenga que estar en el gota a gota, para que no nos toque esa extorsión atroz de unos intereses que son impagables. Pero quiero para todas las que están hoy en la informalidad, que tengamos un sistema pensional que les permita empezar a ahorrar. Cuanto, lo que pueda. Yo cada semana les mando el señor del fondo. Y ustedes dicen, esta semana puedo meterle 20, la semana entrante le meto 40. Por cada empujón que ustedes den, yo les meto un empujoncito con plata de las regalías

 

Y quiero que empecemos a ahorrar. Empecemos a ahorrar para nuestros hijos, desde el día que nacen. Nace un niño y tiene su cuenta pensional, con el número del registro civil, que va a ser el de su tarjeta y el de su cédula. Y en vez de pedir regalos el día del bautizo, pídanle que le embolsen ahí, yo le voy a ir empujando por cada cosa que usted haga, yo le empujo otro poquito. 

 

Los niños que nazcan en pobreza y vulnerabilidad, el Estado les pone los primeros 500 mil pesos, para que invertidos en los 62 años, vaya a permitirle pensionarse con un salario mínimo, independientemente de si logró tener trabajos o no trabajos, que puedan tener una vejez digna, no de 250 mil pesos, sino de los 2 millones de pesos, para que podamos llevar a todos los colombianos a tener vejeces dignas. 

 

Y escúchenme, tengo un sueño, que uno pueda escoger entre la pensión y la vivienda. Me dijo una señora, Paloma, yo quiero ambas. Le dije, si te pones disciplinada y ahorrás  bastante, lográs ambas. Pero imagínese lo que significa una vivienda al final de ese camino. Llega usted a su edad de pensión y pide su vivienda. Que está muy fregada, pues arriéndela y vive de ella. Que no, que le hacen falta unos pesos para comer, arriende una o dos piezas y come de ella.

 

Pero sabe que tiene la vivienda, que la van a heredar nuestros hijos. Y qué distinta es la vida para unos jóvenes que arrancan ya teniendo su casa propia. Un suelo donde construir, donde salir adelante. Yo creo que ese puede ser un buen proyecto de vida. ¿A quién se les pide ahorrar así? Ahí veo unas manos. 

 

Mi compromiso en el gobierno, un millón de viviendas en Colombia para los colombianos más pobres. Pero escúchenme, les voy a dar las escrituras a nombre de las mujeres. ¿Y por qué a nombre de las mujeres? Para ajuiciar a los hombres. Que no haya mujeres víctimas de violencia intrafamiliar. Que no haya mujeres víctimas de maltrato. Porque cuando la casa es de uno, el que se tiene que ir es otro. 

 

Vamos a apoderar a la mujer colombiana para que no haya más violencia en los hogares. Por allá en una reunión mixta me salieron unos hombres nerviosos. Yo les dije no se pongan nerviosos. Que los vamos a cuidar y les vamos a cocinar y todo. Pero se portan bien. Y yo veo que los hombres se quieren portar bien. Necesitamos además poder pensar en nuestros hijos.

 

Ustedes saben que yo tengo una niña de nueve años. Amapola, que es mi adoración. La razón de mi vida. Yo la veo en todas las caras de los niños de Colombia. Me la recuerdan y me hacen pensar siempre que detrás de cada niño hay una mujer como yo. Que la adora y que está pensando todos los días cómo hacer para que ese niño esté mejor.

 

Y eso es lo que yo quiero hacer. Hacer con ustedes un país mejor para nuestros niños. Y eso empieza por la calidad educativa que están recibiendo los niños en Colombia. Y se lo digo aquí claro. La calidad educativa que le están dando a los niños de Colombia no sirve. No sirve.

 

Y yo me voy a meter en esa candela que ningún político se ha querido meter. Porque yo creo que los niños de Colombia, como sus padres, merecen que les demos una calidad educativa que les transforme la vida.

 

Vamos a empezar a evaluar otra vez a los niños. En pruebas cada tres años o cada dos para saber cómo van. Y de esa evaluación vamos a evaluar también a los profesores de Colombia. Seguramente algunos de esos se ponen muy bravos conmigo. Y yo les digo, mamás, cuando vengan los paros yo necesito que ustedes me apoyen. Porque no hay manera de mejorar la calidad de la educación si no tenemos un mecanismo de evaluación para saber que los profesores se estén cumpliendo. Que vayan, que las clases sean buenas, que los niños aprendan. ¿Qué es eso de que es que yo doy una clase y si nadie aprendió no es problema mío? Los niños tienen que aprender. 

 

Y escúchenme, escúchenme esto. Yo quiero que las familias pobres y vulnerables de Colombia tengan el derecho que tienen las familias ricas. Escoger el colegio de sus hijos. Vamos a permitir que con una especie de documento que usted tiene en su mano, usted puede decir yo quiero ir al colegio público, este, quiero ir al colegio en concesión, aquel. O quiero ir a tal colegio privado que hace parte del programa y el Estado te lo paga, para que tu niño realmente tenga oportunidades. 

 

Algunos profesores dicen no me gusta Paloma porque está amenazando la educación. Se equivocan. Todo lo contrario. Lo que más me importa a mí es la educación. Y conmigo los profesores que quieran formarse y sacar adelante a los niños van a volar. Los voy a consentir, los voy a tratar bien, les voy a pagar bien, les voy a dar opciones. 

 

Conmigo se encuentran y se paran mal los que no les importa la calidad de la educación de nuestros niños. Que andan pensando en hacer paros, que andan pensando en que no están. Aquí vamos a exigir la calidad de la educación porque los niños están primero. 



Claro, es que la evaluación docente permite saber si un profesor ya está muy viejito. Hombre, denle espacio, pero algo que quiero hacer y es lo que necesito a la mujer colombiana. Confiésenme este delito que todas cometemos. ¿Quién le ha dado el celular al hijo? Confíensen en ese delito. ¿Saben qué quiero hacer? Que paguemos las aplicaciones de idiomas, de matemáticas, de lectoescritura, para que cuando le entreguen el celular al niñito no sea para que vea videos, sino para que aprenda. 

 

Si ustedes se proponen 10 minutos de matemáticas con el niñito, 10 minutos de lectoescritura cada día, en un año el niño está en otro nivel. En un año. Y el año pasa. Y si lo hace dos años o lo hace tres, va a tener un niñito con todas las oportunidades del mundo. Porque hoy esos tutores de inteligencia artificial nos pueden ayudar a mejorar la educación sustantivamente.

 

Pero necesito el compromiso de ustedes. Porque no es darle el computador, el teléfono nomás. Es que haga lo que tiene que hacer. Que le ayude a que vaya avanzando. Y va a ver cómo sacamos el potencial de nuestros niños. 

 

Uno de los temas que más me preocupa de nuestros hijos es qué hacen por la tarde, cuando se acaba el colegio. Porque quedan solitos midiendo cuadras, y ahí es donde vienen las bandas criminales. Que si no los meten en las drogas, los reclutan o los convencen de irse a meter por el camino del crimen. Vamos a llevar a toda Colombia los programas que tiene el Valle del Cauca de escuelas deportivas y culturales en todas las tardes de los barrios de Colombia, con entrenadores bien formados. Vamos a coger los entrenadores del barrio y les vamos a dar los cursos y la formación para que puedan enseñar bien un deporte. Para que los niños puedan empezar a caminar por un camino de llegar a ser de la Selección Colombia.

 

En fútbol, en atletismo, en lo que ellos quieran. Y que podamos tener también la formación en cultura. Para que la salsa del Valle siga siendo un emblema para todo el mundo de lo que es esta tierra. Para que podamos sacar otros grupos Niches. Para que podamos tener el folclore de nuestra tierra sin que se pierda. Es que lo podemos hacer. Nos ponemos en esa tarea. Y en una ciudad como Cali. 

 

Yo cuando tuve a Amapola, pues yo trabajo mucho. Muchas de ustedes se identificarán conmigo. A mí me da mucha nostalgia porque hay días donde se me va el día y solo la vi por la mañana y pica. Porque cuando llego ya se me ha dormido. Y a uno le da mucha nostalgia pensar que están creciendo y uno no está. En una ciudad industrial como Cali. Tenemos que lograr tener jardines infantiles y colegios cerca de donde ustedes trabajan.

 

Yo me imagino que uno se va con su niño hasta el lugar de trabajo. Lo deja en el jardín. Lo deja en el colegio. Puede salir a la hora del almuerzo. Llega a su lonchera, almuerza con su niño. Puede salir a la hora del café a darle una vueltica rápida a ver cómo va y al final de su jornada escolar se devuelve para la casa con su hijo. Hay que volver compatible ser mamá y poder trabajar. Porque yo creo que ese es el gran reto que todas las mamás tenemos en este país. ¿Cómo hacemos para ganarnos más espacios? Más tiempos con nuestros hijos. 

 

A mí me han regañado mucho con Amapola, ustedes saben. Entonces la gente decía, claro, uno puede decir lo que quiera de Paloma porque es ella la que trae a la niña. Era un bebé, yo les decía, ¿y qué quiere? Que la deje sola y no la vea nunca. Uno tiene que volver usual. Que las mamás somos mamás. Y que nuestros hijos pueden estar en nuestros espacios laborales. Que no se desaparecen porque uno trabaja. Que uno tiene derecho a cuidarlos y a estar pendiente de ellos. Y que ese no sea motivo de crítica, querida gobernadora. 

 

Porque los hijos son una parte de uno y contratar a una mujer a la que le pagan menos, la dejan ascender menos, porque nos cobran el hecho de ser mamá, debiera también entonces tener el privilegio de que uno pueda tener sus hijos cerca. Que nos paguen igual, que nos den iguales oportunidades, porque las mujeres somos capaces de hacer el trabajo de cualquier hombre y lo hacemos bien. 

 

Ahí me estaba encontrando con Laura, yo no sé si ustedes la siguen. Ella es una influencer muy importante de productos para el pelo, esposa de David Luna, mi compañero de consulta. ¿Ya vieron el video o no? Había unas señoras, amigas de la mamá de ella, diciendo que ellas no estaban con Paloma. Que Paloma era inteligente, que Paloma era preparada, que Paloma había dado tantas batallas, pero que contra los hampones se necesitaba un hombre. 

 

Y uno se queda pensando, ¿y por qué se va a necesitar un hombre? ¿Qué es lo que no tenemos las mujeres? Yo pregunto, ¿quién manda en la casa? ¿Quién hace el mercado? ¿Quién paga los servicios? ¿Quién disciplina a los niños? ¿Y quién además trabaja? Y entonces dicen que no podemos. Si hacemos mucho más, todos los días de la vida.

 

Aquí hay que demostrar que las mujeres sí somos capaces. Y que no nos pueden menospreciar por ser mujeres. 50% de los hogares de este país los mantienen las mujeres. ¿Y quién atiende la casa? Las mujeres. Entonces, hacemos todo y hacemos todo en la casa y todo en los niños y que no podemos con los bandidos. Me da risa. Y necesito que le digan a las mujeres que las liaron con esos prejuicios. Que estamos aquí para romper esos trechos de cristal, porque no hay nada que se proponga una mujer colombiana que no lo haga, que no lo junta, que no lo logre. La mujer colombiana es el pilar que sostiene la familia, es el pilar que produce, que cuida, que ama pero que además puede gobernar a Colombia. Porque como dijo Shakira, las mujeres ya no lloran, las mujeres gobiernan. 

 

Y voy a hablar de un tema que también nos toca a las mujeres. Nuestros padres que van llegando a la vejez. 

 

¿Y quién se hace cargo de ellos? Las mujeres. Y que no podemos con los hampones, hombres.Me da risa. Las mujeres podemos con todo. Con lo que hacemos y con lo que nos caen. Con lo que nos pongan. Y les voy a decir una cosa. En el tema del adulto mayor, por allá anda diciendo el petrismo, que no tiene con qué atacarme, entonces se inventan las cosas. Que yo voy a quitarle el subsidio al adulto mayor. ¿Sí los han oído o no? ¿Y me defendieron o no?, defiendanme. 

 

El creador de ese subsidio fue el presidente Uribe en la malévola ley 100. Y se empezó a pagar. El presidente Uribe pasó de 60 mil a 900 mil. El presidente Duque lo llevó a 1.700.000 y lo empezó a pagar cada mes. ¿Se acuerdan que antes era cada dos meses? Y sacamos la ley para llevarlo a los 250.000 pesos. Ustedes dirán, ¿y qué pasó Paloma? Que nos cayó la pandemia. Todos los que estuvieron en la pandemia. Saben que en este país nos vacunaron. Que hubo UCI y que ningún colombiano se murió en la calle sin ser atendido. Pero ahí nos tocó priorizar. Y no pudimos subir el subsidio del adulto mayor como hubiéramos querido.

 

Ahora viene Petro y lo sube. Tiene menos cobertura que Duque. Tiene 1.680.000. 23.000 ancianos menos que el gobierno Duque, para que le digan a la gente que lo subió. Sí, lo subió a los 250.000. Yo me comprometo que lo vamos a llevar a los 3.000.000 de ancianos pobres que tiene Colombia. Y escúchenmelo bien, ¿Cuál es la diferencia? Dicen, es que Paloma demandó la pensional. Ella quiere quitar el subsidio. No tiene nada que ver.

 

¿Quién tiene aquí un ahorrito de pensiones en un fondo? Usted sabe que le van a robar su plata. La señora ya sabe que le van a robar su plata. Ayer estuve en El Urabá, con unos trabajadores del Banano. Les dije, ¿quién tiene ahorro pensional? Y alzaron la mano y les dije. ¿Ustedes saben que con la pensional le van a robar la plata? Dijeron, no.

 

Les dije, sí señor. ¿Qué es lo que quiere el gobierno? Coger el ahorro pensional, que es que para pagar subsidios. Y entonces uno lo primero que dice, ¿y por qué con mi plata? Y lo segundo es, ¿y a mí quién me va a pagar la pensión? Le dice, no se preocupe. Se la van a pagar los jóvenes. Mi linda, ¿tú cómo te llamas? María José. María José, ¿cuántos años tenés? Nueve.

 

Nueve. Es como Amapola. Venga María José para acá, súbase aquí.María José, ¿cuántos hermanos tenés? Ni uno. ¿Cuántos? Ni uno. Es hija única.Como la gran mayoría de los niños de Colombia. La mía también es hija única. Pero una pregunta, ¿cuántos hijos tenían los abuelos de ustedes? Diez.¿Doce, diez? Diez. ¿Once? Once. ¿Once? Diez. ¿Y cuántos tienen las jóvenes de Cali? Uno. 

 

Y entonces le dicen a María José, unita, que sostenga a los once hijos del abuelo. ¿Cómo se siente mi hija para eso? Preocupada. ¿Cómo van a poner a María José a sostener a los once hijos del abuelo? No sean descarados con la juventud colombiana, con los niños de este país. Dejarles una deuda impagable. A María José le queremos dejar no deudas, sino un país donde se pueda y se quiera quedar. Y por eso le demandé esa reforma. Yo no voy a dejar que le roben la plata aquí a mi amiga, ya la de allá, y que le dejen pagar la cuenta a María José. Ayúdenme a que la gente entienda.

 

María José tiene derecho a su futuro. María José no tiene por qué mantener a los hijos del abuelo, que son un montón, cuando ella es solo una. Este país ya no tiene niños. Ustedes lo saben. Miren los colegios privados cerrando porque no hay niños. Estamos creciendo como Japón, 1.1 hijos está teniendo en promedio una familia colombiana. Algunos ni siquiera tienen un perrito o un gato castrado. Ni siquiera el perro va a poder ayudar a María José.

 

Entonces, ciudadanía, mujeres, para defender a nuestros hijos, tenemos que estar en contra de esa reforma pensional. Que le quita a esta juventud, que es más chiquita que juventud, a estos niños, su futuro. Imagínese que hay por ahí un ejercicio  de un modelo, donde en el año 2045, ¿cuántos años tiene la esposa ahí? Como 25, 20, 29, 30 añitos va a tener, 29 años.

 

Le va a tocar a María José sacar 30% más. Ya las deducciones que tenemos, 30% más para poder mantener el sistema pensional que quiere Petro y Cepeda. Eso no se puede. Entonces, ayúdenme a defender a estos niños sin que les pongan una... Yo ya les conté cuál es el sistema pensional que yo quiero. Y le vamos a meter plata a las regalías para garantizar que todo el mundo se pueda pensionar con algo digno, que podamos llegar a la vejez con algo digno. Porque este país se nos está volviendo viejo antes de volverse rico. 

 

Escúchenme bien, como ya la gente no tiene hijos, va a haber un momento donde vamos a ser más los viejos que los peladitos. Hoy la gran mayoría de este país son peladitos. Sobre todo de 24 años. La edad promedio del país es como 35. Pero imagínense que si en estos 30 años nosotros no hacemos un esfuerzo de enriquecer este país, vamos a ser un país de viejitos pobres. Nos toca sacar este país adelante para que estos niños nuestros puedan tener un país donde se quieran y se puedan quedar. 

 

Y eso tiene que ver con la salud. Que yo diría es uno de los problemas más sentidos que tenemos. ¿Quién ha tenido problemas con el sistema de salud? No todos, porque afortunadamente no todo el mundo se enferma. 

 

Pero uno sí lo ve. Todo el que tiene un pariente enfermo se entera que el sistema de ahora funciona mucho peor que el anterior. PetroSalud nos tiene sin medicamentos, sin atenciones, sin citas y sin especialistas. Hasta FECODE ya empezó a hacer paro de lo malo que está el sistema. Y eso que les han metido 3 billones de pesos en eso. Entonces imagínense el problema que tenemos. 

 

Le dicen a la gente, no tranquila, que eso con el salario mínimo usted aguanta. Vaya compre los medicamentos a ver si aguanta. Cuando a la gente le toca que tiene cáncer y no le dan la quimioterapia. Usted no sabe la cantidad de pacientes que llegan a mis reuniones y al final de la reunión me dicen, Paloma, tengo cáncer hace 4 meses no me hacen el tratamiento. Y se me ahogan los ojos de pensar que me cuentan que todos los compañeros que uno conoce en la quimioterapia ya se empezaron a morir. 

 

Hace unos días me contaba un pelado que él cuidaba a su abuela. La abuela tenía una cosa en la pierna, ya ni me acuerdo que era, que la tenían que operar. La viejita llevaba 6 meses esperando y no la han operado y ya está postrada en una cama a punto de morir, no se puede un país así. Yo me comprometo con ustedes a construir un sistema de salud que atienda, que cuide, que salve vidas, que entregue los medicamentos a tiempo. 

 

En los primeros 100 días del gobierno vamos a desatrasar los 10 millones de atenciones que están represadas. ¿Sabe cómo lo vamos a hacer? Como Petro no ha pagado, él es bien mal apagado, le vamos a decir a esas clínicas y hospitales, yo les pago con deuda porque no me dejan nada, yo les pago pero me desatrasan ya todo lo que tienen pendientes los colombianos y voy a comprar todos los medicamentos que están haciendo falta para que no haya ningún colombiano sin medicamentos en ningún rincón de Colombia porque claro que se puede.

 

Y de ahí empezamos a poner en orden el sistema. ¿Qué es lo que vamos a hacer? Hoy se paga lo mismo por una María José así chiquita y sana que por un paciente enfermo. ¿Entonces qué dice la EPS? Venga María José para acá y viene el paciente enfermo a pedir algo y se lo niegan, se lo niegan para que se vaya para otra EPS.

 

Vamos a ponerle la plata al que esté enfermo, a los adultos mayores, al que tiene diabetes, al que tiene la presión alta, al que tiene una enfermedad huérfana, al que tiene una condición de salud mental, a todos los colombianos que tengan condiciones de discapacidad para que me los atiendan a ellos de primeros, para que sean el foco del sistema, para que las EPS peleen, no por tener a María José que está sanita y no necesita nada, sino para tener al que tiene una enfermedad. 

 

Y cada vez me los atiendan mejor, que podamos tener los centros de atención para personas con condición de discapacidad, para que puedan hacerle las terapias a tiempo, para que podamos sacar adelante todos esos niños a los que les prometen educación inclusiva y los sientan en un rincón del salón y no les ayudan a nada. Vamos a tener los especialistas para que los atiendan, los ayuden, los eduquen y los cuiden. Y a la madre cuidadora, que nunca más vuelva a estar sola. 

 

En el tema de salud también tenemos que mejorarle los ingresos a nuestras enfermeras y nuestros médicos. Y voy a copiar de aquí de Cali uno de los proyectos que más me gusta, los hospitales padrinos que tiene la Fundación Valle de Lili. Tienen la tecnología en los territorios. El especialista aquí, con internet se conectan, ven los exámenes que se hicieron en el Pacífico, dicen, la persona tiene tal o cual cosa, denle tal medicamento, denle tal tratamiento. Ocho de cada diez casos los resolvemos allá solamente dos de cada diez van a tener que llegar a las capitales, pero llegan diagnosticados y llegan donde está el especialista que los va a cuidar y los va a atender y los va a salvar. 



Y escúchenme bien, necesitamos más becas. Necesitamos más becas para que más jóvenes estudien medicina, estudien, necesitamos que estudien más enfermería. Ahí tiene una médica. ¡Qué orgullo! Un aplauso para esa doctora.

 

Vamos a darle beca a los pelados para que estudien medicina y que se especialice aquí o en el exterior, en buenos sitios, para que podamos sacar adelante un gran programa de cuidado. Porque acuérdense que este país se está volviendo viejo. Nos toca tener un sistema de salud que nos vaya a aguantar, que no le toque a estos niñitos están emproblemados con los viejitos que vamos a ser todos nosotros. Hay que ir solucionando eso para todos. 

 

Pero lo más importante, necesitamos darle al sistema de salud la prioridad que necesita el paciente.

 

Lo lógico es que si usted tiene una enfermedad crónica y necesita medicamentos, se lo manden a la casa. Como tiene que ser. Ay, pero ¿qué tal que hagan trampa? No, usted va a la notaría, saca un certificado de que está vivo, supervivencia, lo lleva y que le manden a la casa cada mes, cada tres meses renueve el certificado de supervivencia. Es que podemos hacer las cosas fáciles para los pacientes, meter los trámites por dentro, para que el paciente pueda navegar más simplemente por el sistema. El tema de salud para mí es una prioridad.

 

Seguramente para muchas de las mujeres colombianas lo es, porque a nosotras es lo que nos cae, la enfermedad de la familia. Esa es otra de las cositas que hacemos las mujeres, que no podemos con los bandidos. Yo creo que necesitamos un sistema de salud que le garantice a los colombianos medicamentos, atención, cuidado, prevención, y sobre todo que les salve la vida cuando sea necesario y que atienda igual a un ciudadano con toda la plata que a un ciudadano que no tenga muchos recursos. Que cuide igual a los colombianos, sin importar cuál es el estrato social que tienen. 

 

Y un tema fundamental, que ustedes puedan elegir quién es su asegurador, porque el Estado lo va a meter a uno en una sola, si nosotros, la senadora Norma Hurtado es una heroína de la defensa del sistema de salud, con otros tantos de la Comisión séptima. 

 

Escuchen bien, si la senadora Norma hubiera dejado que el proyecto de la salud avanzara, todos estaríamos en la Nueva EPS manejada por Petro y por el Estado. ¿Aquí hay alguien que está en la Nueva EPS? Denos testimonio, ¿cómo está la Nueva EPS? ¿Está mejor ahora o antes? ¿Los de la Nueva EPS les están entregando medicamentos? ¿Los de la Nueva EPS les están dando citas? Pero les cuento algo, los de la Nueva EPS no les pagan a las clínicas, La mayor deuda que tienen los hospitales públicos del Valle se la debe la Nueva EPS.

 

Imagínense que nos hubieran pasado a todos a la Nueva EPS en lo que andaríamos. ¿Saben cómo están tratando a los pacientes de la Nueva EPS? Los mandan a morirse a la casa. No vamos a dejar eso. Uno tiene que tener derecho a escoger cuál es el asegurador. Y si el asegurador no le cumple, ¿usted qué hace? ¡Se cambia! Escúchenme bien, si a uno no lo atienden bien, uno se cambia de EPS.

 

Porque aquí no vamos a dejar ni EPSs que roben, ni EPSs que no atiendan. El compromiso de ustedes es, cada vez que los atienden mal, ¡se cambian! Para que quebremos las empresas que no funcionan. Porque así es la competencia, que uno puede escoger, no que le den cualquier cosa y a uno le toca estar agradecido con lo que le dieron.

 

Y escúchenme un tema, nuestro suroccidente, nadie más afectado por la paz total de Iván Cepeda que en nuestra tierra. En Cali volvieron las bombas, como en la época de los carteles. En Cali volvió el secuestro.

 

En Jamundí, los niños. En la carretera Popayán-Cali, cinco secuestros diarios, diarios. Oigan pues, mujeres del Valle, mi primera acción como presidente de Colombia y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Colombia es la militarización de la vía Cali-Popayán-Pasto hasta Rumichaca.

 

Y vamos a capturar a todos los extorsionistas que tienen atormentados a los comerciantes de Cali. Y vamos a recoger la droga de las calles porque los parques son para los niños, no para el microtráfico. Y que se tengan los de la segunda marquetalia que mataron a Miguel Uribe porque conmigo no se suben en tarimas, sino que van a la cárcel como se lo merecen.

 

En suroccidente, conmigo va a recuperar la seguridad porque conmigo se acaba la paz total, llega la seguridad total y se reactivan las órdenes de captura de toda la criminalidad que nos hace daño. Que no crean que por ser mujeres somos débiles. Las mujeres tenemos el carácter para gobernar a Colombia, para perseguir a los criminales.

 

Y las mujeres tenemos el corazón grande para soñar una Colombia mejor, una Colombia donde podamos caber todos. 

El futuro de este país yo lo veo como una página en blanco. Podemos escribir en esa página lo que queramos.

 

Las invito a escribir la nueva historia de Colombia con letra de mujer y con los colores de las tintas de todos los colombianos sin distingos, porque a una mujer gobernando son todas las mujeres transformando a Colombia. 

 

Mujeres del Valle las invito a que se unan a esta causa.

 

Soy Paloma Valencia y quiero ser la primera mujer presidente de Colombia. Invito desde el Valle a la mujer colombiana a que unidas construyamos el futuro de nuestros hijos. 

¡Que viva Colombia! 

¡Que viva el Valle! 

¡Que vivan las mujeres!”

 

Fin

 

 

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